Riesgos y límites
Una buena indicación también consiste en saber qué puede salir diferente de lo esperado.
Además de los riesgos generales, pueden aparecer irritación o sequedad ocular, asimetrías, cambios transitorios de sensibilidad, alteraciones de la cicatriz o de la posición del párpado. Las complicaciones oculares graves son infrecuentes, pero forman parte del consentimiento y requieren una indicación y un seguimiento cuidadosos.
Antes de cualquier intervención se revisan antecedentes, medicación, hábitos, expectativas y alternativas, y se entrega el consentimiento informado correspondiente.