01QUÉ PUEDE SER NORMAL
- Inflamación, hematomas, tirantez y disminución de sensibilidad en las zonas tratadas.
- Salida de líquido teñido de sangre por las pequeñas incisiones durante las primeras horas.
- Zonas firmes, ondulaciones o asimetrías temporales mientras baja el edema.
- Molestia tipo agujetas y sensación de congestión.
02FAJA, MOVILIDAD Y ZONAS TRATADAS
- Use la faja el tiempo indicado, bien extendida, sin pliegues ni bordes que marquen la piel.
- Proteja la ropa y cambie los apósitos según la pauta.
- Camine varias veces al día desde el inicio y mantenga una hidratación habitual adecuada.
- Eleve las piernas al descansar si se han tratado miembros inferiores.
- Realice masaje o drenaje linfático solo si se prescribe y en el momento indicado.
- La sensibilidad puede estar reducida; compruebe que la faja no genere presión excesiva.
03QUÉ DEBE EVITAR
- Ejercicio intenso, cargas, sauna, baños muy calientes y calor directo durante la fase inicial.
- Estar de pie inmóvil durante periodos prolongados.
- Piscina, mar y baño de inmersión hasta el cierre de las incisiones.
- Hielo directo sobre piel con sensibilidad reducida.
- Sol sobre zonas con hematomas, porque puede favorecer pigmentación persistente.
CONTACTE DE FORMA URGENTE
- Dolor desproporcionado, hinchazón muy asimétrica o aumento brusco de una zona.
- Fiebre, pus, mal olor, ampollas o cambios de color de la piel.
- Sangrado persistente o salida de líquido que aumenta en lugar de disminuir.
- Falta de aire, dolor torácico o una pierna hinchada y dolorosa: acuda a Urgencias.
04EVOLUCIÓN ESPERABLE
- Las zonas firmes, ondulaciones y asimetrías suelen mejorar mientras baja el edema.
- El resultado continúa mejorando durante varios meses.
IMPORTANTE
La faja debe comprimir de forma homogénea. Un pliegue mantenido puede marcar la piel y debe corregirse.