01QUÉ PUEDE SER NORMAL
- Molestia, presión, inflamación, hematomas y sensación de orejas «calientes» durante los primeros días.
- Disminución transitoria de sensibilidad, picor o pequeñas costras alrededor de las suturas.
- Orejas inicialmente muy pegadas o algo asimétricas por el edema.
- Cicatriz posterior rosada o endurecida durante las primeras semanas.
02CUIDADOS DEL VENDAJE Y POSICIÓN
- Mantenga el vendaje limpio, seco y en su posición. No intente recolocarlo por su cuenta. Avise si se desplaza, comprime demasiado o se empapa.
- Duerma boca arriba con la cabeza algo elevada y sin apoyar las orejas. Evite almohadas duras o posturas en las que una oreja quede doblada.
- Tras retirar el vendaje, utilice la cinta o banda cefálica el tiempo prescrito, especialmente durante el sueño.
- Lave el cabello únicamente cuando se autorice y evite aire muy caliente del secador.
- Cuando las heridas estén cerradas, proteja las cicatrices del sol.
03QUÉ DEBE EVITAR
- Doblar, traccionar o manipular las orejas y las suturas.
- Gafas, cascos, auriculares o bandas que presionen las cicatrices hasta autorización.
- Golpes, juegos bruscos, piscina y deportes de contacto durante el periodo indicado.
- Fuentes de calor intenso y nicotina y tabaco (4-6 semanas antes y después de la cirugía) durante la cicatrización.
CONTACTE DE FORMA URGENTE
- Dolor o presión que aumenta claramente pese a la analgesia, especialmente bajo el vendaje.
- Inflamación brusca o muy asimétrica de una oreja, sangrado o vendaje que se empapa.
- Coloración muy pálida, violácea u oscura, ampollas o pérdida de sensibilidad que progresa.
- Fiebre, pus, mal olor o enrojecimiento que se extiende.
04EVOLUCIÓN ESPERABLE
- La cicatriz posterior suele estar rosada o endurecida durante las primeras semanas y continúa madurando durante meses.
IMPORTANTE
Un dolor intenso bajo el vendaje puede indicar un hematoma y requiere valoración precoz para proteger el cartílago.