01QUÉ PUEDE SER NORMAL
- Tras una infiltración: molestia leve, pequeño hematoma o enrojecimiento en el punto de inyección.
- Tras una cirugía de revisión: una herida nueva que pasa de nuevo por la fase roja y firme durante meses.
- Picor o sensibilidad en la cicatriz mientras madura.
02CUIDADOS
- Siga la pauta indicada de silicona, parche o presoterapia, sin abandonarla antes de tiempo. Consulte también la hoja «Cuidado de su cicatriz».
- Proteja la cicatriz del sol con factor 50+ durante al menos 12 meses.
- El masaje solo se hace con la piel cerrada y con autorización del cirujano.
- Acuda a las revisiones indicadas; en los queloides, los controles suelen ser más frecuentes.
03QUÉ DEBE EVITAR
- Rascar, tirar o manipular la cicatriz.
- Bronceado y exposición solar directa.
- Piercings o tatuajes sobre la cicatriz.
- Tratamientos no pautados por su cirujano.
- Abandonar el tratamiento por impaciencia: la cicatriz tarda en madurar.
CONTACTE DE FORMA URGENTE
- Dolor intenso, pus, fiebre o enrojecimiento que se extiende.
- Apertura de la herida tras una cirugía de revisión.
- Cicatriz que crece rápido, duele o cambia de aspecto de forma llamativa.
04EVOLUCIÓN ESPERABLE
- Una cicatriz tarda 12-24 meses en madurar.
- Puede necesitar varias sesiones o combinar tratamientos.
- Los queloides pueden reaparecer incluso con un tratamiento correcto; por eso es importante el seguimiento.
IMPORTANTE
La constancia en el tratamiento y la protección solar son lo que más mejora el resultado. Acuda a todas las revisiones.